jueves, 3 de enero de 2008

Las transformaciones más espectaculares de hombres lobo

Incluso un hombre que es puro de corazón y reza por la noche sus oraciones puede transformarse en lobo con la luz de la luna llena. El licántropo es un arquetipo de terror creado en forma casi exclusiva por el cine, desde los tiempos de la Universal Pictures.
La mitología es casi siempre la misma: la luna llena lo transforma en monstruo, la plata es lo único que puede matarle, y aquel que sobrevive a su ataque está condenado a convertirse en uno y propagar la maldición por todo el mundo.
El proceso de transmutación es descrito como doloroso en muchos filmes. El lobo resultante es típicamente astuto pero carece de piedad, y propenso a devorar gente sin remordimiento alguno. La forma que asume el hombre lobo no es siempre de un lobo ordinario, sino que a menudo son antropomorfas o pueden ser de otra manera más grandes y poderosas que un lobo ordinario.
En el cine los hombres lobo han sido muy representados, siendo realmente espectaculares sus transformaciones, tal como se puede apreciar en este video.



Desgraciadamente la mayoría de las películas sobre licántropos suelen pecar de ridículas, y hay muy pocas representaciones de hombres lobo que reflejen la leyenda auténtica. Como es en el caso de Van Helsing, donde no representan a los licántropos como humanoides de enorme fuerza, sino como unas criaturas esbeltas y ágiles con más parecido con un lobo que con un ser humano monstruoso. O en el caso de Underworld, que muestra a los hombres lobo en una batalla de siglos contra los vampiros. Según la historia, los hombres lobo eran sirvientes o perros guardianes para los vampiros hasta que un hombre lobo los condujo a una rebelión en respuesta a muerte de su amante.